
A lo largo de la historia han existido jugadores que por designios divinos tienen una comunión con el arco, esos jugadores que pueden definir partidos solos incluso cuando su equipo está en condiciones deplorables, esos jugadores que por sus cuotas goleadoras son capaces de enamorar a los hinchas de sus equipos y de ganarse el odio pero la admiración de los equipos contrarios. Esos son los goleadores y hoy en especial me gustaría hablar de dos de éstos que marcaron totalmente mis gustos futbolísticos, Raúl González Blanco y David Trezeguet.
Ninguno de ellos necesita presentación ya que sus épicos goles están tatuados en los ojos y corazones de los amantes del juego más hermoso del mundo, Raúl debutó el 29 de octubre de 1994 y poco a poco se fue haciendo un lugar en el equipo más ganador de la historia y el mejor del siglo pasado según la FIFA. Raúl demostraba una gran potencia y créanlo o no una buena gambeta en corto que bastaba para firmar bellos goles, poco a poco fue perfeccionándose hasta convertirse en el hombre gol del Real Madrid, su efectividad y estilo eran dignas de mi admiración, ya que la elegancia del 7 de Madrid era insultante, presente en cada partido importante con el Madrid y formando parte de la famosa pero poco ganadora historia de los galácticos. Raúl fue y es un ganador nato, uno de esas personas que tienen tatuadas el éxito en la cabeza y que no descansaba hasta alcanzarlo, entre sus palmarés se encuentran: 3 champions league, 6 títulos de liga, 2 copas intercontinentales y 4 supercopas de España, y personalmente es el jugador en activo con mayor cantidad de goles en la liga española y por el momento el máximo goleador de las competiciones de la UEFA.
El ángel de Madrid, ha decidido este año hacer las maletas y emprender una aventura en el Schalke alemán, los últimos años ha sido muy criticado por toda la gente del fútbol, pero el problema probablemente no se encuentre en él sino en los entrenadores que decidieron cambiarlo de posición, ridículo verlo jugar de media punta desde la llegada de Ronaldo cuando su único amor es el gol, un crimen tan grande como poner a Mozart a pintar y a Van Gogh a escribir música. Pero bueno denle un piano a Mozart, un pincel a Van Gogh y una pelota en el área a Raúl y sólo hay que limitarnos a disfrutar.
David Trezeguet, el mayor goleador extranjero que ha tenido la juve, un depredador del área capaz de capitalizar un pase primitivo y rocoso en una obra de arte, su pique en corto, sentido de la anticipación, genial cabezazo y potente disparo lo hicieron un delantero de cuidado en toda Europa. Llegó a la juve en el verano del 2000 justo después de haber ganado la Euro a Italia gracias a una Volea suya que avivaba la leyenda de ese mítico equipo bleu.
El y Del piero se volvieron unos socios del gol y de la gloria, tanto que David pudo ser pichichi después de años en los que ningún jugador bianconero habían cargado con ese honor (desde platini). Siempre aporto goles decisivos y a veces virtualmente imposibles, sin embargo en la champions la juve nunca pudo coronar el talento de sus jugadores con algún título y a lo más que llegaron fue a una final vs el milan en el 2003 en la que faltó chispa en la media cancha y de que alguien abasteciera a la delantera. Sin embargo muy recordados son sus goles y las alegrías que le regaló a la juve. Ningún recuerdo me sirve más para ilustrar a Trezegol que un partido en 8vos de final vs el real Madrid de Luxemburgo. Cero a cero en el marcador del partido de vuelta del que la juve venía derrotado 1-0 en Turín, la juve había empezado con Ibrahimovic como titular y yo le tenía fe, sin embargo minuto tras minuto el sueco me decepcionaba más y más, le faltaba corazón, le faltaba ser punzante, le faltaba aparecer en el momento preciso. Capello al ver que el partido se diluía decidió darle entrada a Trezegol que en una jugada realmente complicada y bellísimamente resuelta (una especie de chilena) logró batir a Casillas. Posteriormente la juve ganó el partido en tiempos extras. Ahora la juve planea venderlo si o si en el mercado y aunque me parece una decisión tal vez necesaria no comparto que salga primero David que Amauri o Diego, porque a ninguno de estos le he visto el corazón de trezeguet, nunca el gol, supongo que así es el fútbol, tan lógico como ilógico, pero la frialdad de Trezeguet, el descaro, el amor a la camiseta siempre será recordado por los que amamos al fútbol.
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