
Cada proyecto de construcción necesita de alguien que invierta su tiempo e ingenio para lograr una obra monumental, en este caso el proyecto es sumamente ambicioso y no hablamos de una construcción sino más bien de una reconstrucción. Volver a darle vida a un monumento a la victoria, compromiso, profesionalidad y sobre todo amor a los colores bianconeros. Todos sabemos que ese monumento que por más de 100 años se había edificado sufrió una fisura grandísima y aunque se hayan podido reconstruir los cimientos, nuestro monumento no recupera todavía aquella gloria de la que gozaba días atrás.
Ya desde el inframundo de la serie b, un joven empezó a dibujar sus primeros trazos, a combinar algo de genialidad y mucha garra para poder convencer a los que supervisan la obra. Durante el siguiente año y el regreso a la serie a, el técnico y los dirigentes lo dejaron madurar en diferentes ambientes, para regresar un año después con muchos más planos y muchas gotas de sudor en la frente. A la juve le faltaba precisamente alguien que combinara esas dos grandes cualidades, la garra y la genialidad, aquél que no tuviera miedo de dejar la vida en el proyecto, dedicándole cada gota de sudor y detalles de genialidad. El año pasado demostró su calidad y poco a poco se fue ganando la titularidad, sin embargo muchos especulaban que dicha titularidad era por las continúas lesiones de los demás jugadores de esa posición y que cuando llegará algún refuerzo como en este caso Melo, se vería forzado a comer banca. Pero no fue así, el pibe que creció arropado con la camisa bianconera se aferró al ADN bianconero y a base de entrega y talento se ha ganado un puesto titular en el esquema de Ferrara. Este joven de cualidades infinitas se llama Claudio Marchisio y promete que no será fácil olvidarse de él en cualquier plática futbolera.
En este blog ya se venía hablando de las proezas del “8” bianconero, su visión panorámica, la genialidad inventiva que se encuentra en su mente, la entrega total que hace de sí mismo cada partido, detalles de clase maradoneana con los que nos deslumbra de vez en cuando, el fusil violentísimo que trata de igualar al de su ídolo Gerrard y la sangre fría que tiene para definir dentro del área. Mucho se habla de promesas y sin espinilleras en las piernas puedo asegurar que Claudio ya no es una, es muchísimo más, es una realidad, es ese arquitecto que le faltaba al proyecto de la juve y que ahora con más confianza de las cabezas del dicho proyecto, nos deslumbra y nos seguirá deslumbrando con su entrega, visión y delicados trazos a lo largo de esta y muchísimas temporadas.
Sobre el partido del sábado vs el Livorno, la juve demostró en el marcador la diferencia entre un equipo enorme y uno pequeño. Sin embargo en el control de partido no demostró mucho la juve, que se llevó la victoria gracias a un inspiradísimo Camoranessi que recordó que igual es crack y habilitó a Iaquinta para que convirtiera el primero de cabeza y posteriormente a Marchisio, para que definiera con un sutil toque sobre el cancerbero del Livorno. Sin embargo, el equipo dejó mucho que desear ya que el Livorno tuvo muchísimas oportunidades de anotar, solo frenadas por uno de los mejores porteros del mundo (para mi realmente el mejor) que se mandó un juego espectacular con salvadas heroicas para la causa juventina.
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