lunes, 8 de diciembre de 2008

Del Piero y la mejor manera de estar en forma


Mientras trato de superar el trance impactante que supone visualizar, desde apenas unos metros, la escultura ‘David’, obra majestuosa de Miguel Ángel, mis sentidos se dirigen hacia la voz de un guía que intenta ofrecer a su grupo de turistas lo que simboliza ese musculoso y expresivo hombre de mármol. Me enredo en sus palabras cuando la responsable del grupo comenta: “esta obra representa a un hombre capaz y confiado en sus posibilidades”, añadiendo que “su mirada tiene que ver con la de un joven que debe enfrentarse a su destino”. Como tengo el extraño hábito de relacionar mis experiencias con el fútbol, una parte de mi subconsciente se revela para recordarme la figura de Alessandro Del Piero. Uno observa los últimos acontecimientos alrededor del fútbol italiano e irremediablemente se detiene en la figura del talentoso jugador turinés. Del mismo modo que la estatua de Miguel Ángel permanece intacta desde el año 504, Del Piero realiza un heroico gesto de supervivencia cada vez que se calza las botas. Y ya son muchos años.
“El dueño de la institución, Gianni Agnelli, era su principal admirador y detractor. Llegó a decir que Alex "es un artista de la pelota". Eso sí, cuando este delantero que también puede ser volante juega mal, el millonario dueño de la FIAT se queja a su modo: "Del Piero parece Godot. Siempre hay que esperarlo". La comparación hace referencia a la obra más importante de Samuel Beckett, Esperando a Godot. Del Piero es capaz de lo mejor y de lo peor. Puede levantar él solo el entusiasmo de todo un estadio, pero también puede provocar la más grande de las exasperaciones colectivas.”A las pruebas me remito. En este fútbol llamado moderno, este tipo de futbolistas creativos son únicamente trascendentales cuando se trata de resolver problemas importantes. Cuando la Juventus de Turín anda cercana al naufragio tanto en la Liga casera como en Champions League, y la cabeza del entrenador pende de un hilacho, renace su figura para “obrar de tal modo que los resultados de sus acciones satisfagan necesidades sociales”. Son así, se les rebaja permanentemente aludiendo a criterios que tienen que ver con la falta de forma, con la edad. Los entrenadores deberíamos aprender una máxima: saber jugar es la mejor manera de estar en forma. Además, esa forma es perenne. Otra memez muy extendida es la que vincula la alineación de estos jugadores con la participación de otros compañeros que, supuestamente, hacen el trabajo que los que saben no pueden realizar. Para combatir esta barbarie, nada más sabio que atreverse a alinear juntos a los análogos, aquellos que se complementan y se enriquecen mutuamente. Por eso, cada vez que observo a Del Piero rodeado de atletas, mayor es mi admiración, ya que producirse, regenerarse y perpetuarse sin la colaboración de los demás me parece un ejercicio de proporciones considerables. No hay mayor gesto de reconocimiento que ver al Bernabéu en pie, aclamando un trozo de esencia de este juego, cuando Alessandro es sustituido. Y es que, aunque no estamos precisamente para dar consejos, rogaríamos para asegurarnos la existencia de espacios para este tipo de jugadores, eliminando ese desajuste entre ellos y el resto de compañeros con quienes comparten alineación.
Óscar Cano Florencia, 11 de noviembre. http://www.laopiniondegranada.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008111700_9_89441__Opinion-Piero-mejor-manera-estar-forma
Waldemar Iglesias http://www.clarin.com/diario/2002/04/29/d-02001.htm

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